Quisiera ser una pirata
Hoy quisiera ser pirata
y bañarme en el mar
de La Plata.
Con mi pata de madera
escalar, hasta las estrellas,
y coger con mi garfio, el sol.
Quisiera ser marinera
y surcar los mares del mundo
sin rumbo, ni traba, de amarre alguno.
La libertad, por bandera
ser la dueña de mis actos
y poder cumplir mis sueños.
Mi rumbo, más allá, del horizonte
en su búsqueda navego
con el timón voy orientando al navío.
Y navego, dando sentido a mi vida
izando velas, de colores, al aire
desafiando tempestades y vientos
riéndome a carcajadas de desaires.
Calavera blanca llevo, por bandera
sobre un fondo negro de temores
solo el corazón va alegre, por ser
la que eligió, ser marinera.
lunes, 6 de mayo de 2019
sábado, 12 de diciembre de 2015
Secretos en noche blanca
Mi luna
Está tan cerca la luna
con sus rayos, que la alcanzo
poseedora de tantos secretos
nuestros, custodiados
guardados, no desvelados.
Sentada ante un mar de
cumbres, bajo, a mis pies
un agitar de palmeras.
Una fuerza de tormenta
que cala por dentro y fuera.
¡Ay luna blanca, serena!
que custodias los secretos
atrapados en el tiempo
que se agita en mi interior
desvelándome, sin sueño.
¡Ay! Cuánto duele estar aquí
al otro lado y verte a través
del frío cristal helado sin luz
solo y desesperado sin ti
Llena luna, blanca noche
espía y confidente, testigo
ausente de mis duelos
cómo hiere, el estar vivo.
Cómo la verás tú, allá
en cualquier otro lugar
dónde estés. ¿Qué sentirás?
Será la misma guardiana.
Tesorera de secretos
compañera leal y fiel
en noches de desamparo
iluminará con luz blanca.
El interior, agitado por
flecos y jirones de soledad.
Otra noche de desvelo
te contemplo e imagino
la distancia, lejana o corta
que nos separa, tras la ventana.
Noche inquieta, de luna clara
me despierto y busco en el halo
blanco secretos en ti guardados
hallo soledad y frío. Nada.
viernes, 23 de octubre de 2015
Pinceladas
Los recuerdos.
Se desvanece
tras una curva
el recuerdo,
como esfumado
de un cuadro,
sólo una imagen
queda, para siempre
grabada en lo vivido.
Sus escarpadas laderas
tachonadas de casas
en el espejo del agua
quedan reflejadas.
La vista queda perdida
detenida, admirada
contemplando cielo y mar
juntos, en una sola mirada.
domingo, 18 de octubre de 2015
El Canto de mi cartero.
De cartero, todos los
veranos cambio.
No llama al timbre,
ni anuncia con su
llegada, novedades.
Sus llamadas esperadas
las echo en falta.
En lo alto del ciprés
sólo un mirlo osado
canta, una balada
a su manera, trinada.
Su canto alegre
se propaga, por doquier.
Canta, canta mirlo
negro, en lo más alto
del ciprés y alégrame
con tu canto.
Sé, ahora tú mi cartero
en este cálido estío
y de rama en rama, ve
siendo nuevo mensajero.
Sustituye con tu trino
el canto de mi cartero.
martes, 4 de agosto de 2015
Navego
Navego
Navego por mar adentro
en un barco muy grande
balanceándose de un
lado a otro ¡ay navío mío!
Levantas pequeñas olas
desde babor a estribor
coronadas de espuma blanca
con arreboles de color.
La luz del sol matizada
de tonos naranjas, grises
son madejas de colores
en inmenso lienzo azul.
Me siento en un brioso corcel
de trote ágil, seguro de él
su gran porte se encabrita
con el empuje del mar.
El enviste de las olas lo frena
arremetiendo en su proa
la quilla mediadora abre camino.
Surge una nueva senda.
La singladura es de plata
y el continúo movimiento es de:
suave sube, suave baja
rítmico, alegre, al compás.
Tal como si se hubiera escrito
en partitura, pautada, para interpretar
la aún no escrita sinfonía, por ahora
para traspasar el alma.
No es un barquito de vela
pero cómo si lo fuera.
En él voy yo, libre
de un lado a otro
meciéndome.
Fuera, en cubierta brama
ruge, salta el viento
tras el ventanal ovalado
chocan las olas, me estremezco.
Las crestas son blancas alas
se suceden sin control
irrumpiendo y salpicando
agua fresca, pulverizada.
Sin ser marino admiro, la belleza
que ofrece el mar, su embrujo
el temor, el éxtasis al contemplar
el más allá de su horizonte.
Perdido en mis pensamientos
quedo engullido por él, navegando
sin destino, buscando siempre
nuevos puertos, en mi barco.
domingo, 31 de mayo de 2015
Mirada hacia el infinito.
Tranquilidad y equilibrio
uno mira y no ve nadasolo divisa quietud
inmensidad y lejanía.
¡La misteriosa distancia!
Intento pintarlo, siento
y no puedo, es difícil
ahondar en el interior
del sentir de uno mismo.
Sé que más allá laten
otras vidas nuevas,
distanciadas, dilatadas
en espacio y tiempo
amores que esperan.
Miro hacia el frente
y se siente tal tosco
horizonte, infranqueable
difícil de perforar.
El infinito de la mente.
Trato de exteriorizarlo
poder aproximarme. Mas
choco con la duda y el temor
de perderme y no volver
aún así sigo buscando.
Imagino qué puede haber
fuera de él, más allá, desde
donde ahora estoy perdido
buscando, en la distancia,
me resisto a dejar el rastro
de tu existencia.
domingo, 12 de abril de 2015
Flor de almendro,puerta de la primavera.
¡Oh bella flor de almendro!
Llave de la primavera.
A ti bella flor de almendro
llave de la primavera
sedosa y frágil
rosada y fucsia.
Flores de aterciopelado tacto.
Endebles al acariciar
y sensibilidad extrema
con matices de colores.
Queda impregnada
en nuestro mirar
esa, su etérea elegancia,
al verla aparecer
cada nueva primavera.
Al abrirte tempranera
fresca, tersa en esos tonos
que despiertan los sentidos
con sensaciones cálidas.
Iluminas campos, plazas
las extensas alamedas
alguna que otra callejuela
de remotos pueblos.
Rebujados aún en el calor
interior de unos leños
que crepitan disipando
ese aún palpable frescor.
Y tu, ahí fuera apareces
como señal de un renacer
inmediato, eminente y
portentoso.
Impregnado con aromas
naturales de fragancias
tan sutiles que despiertan
los sentidos.
Eres la llave que abre
esa explosiva estación
que ilumina con su luz
dando paso a la alegría.
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